Hace algo más de un año escribimos un artículo hablando
sobre las recompras de acciones propias por parte de las empresas cotizadas, operaciones
que pueden interpretarse como señales positivas, e ilustrábamos el tema con una
sentencia del filósofo francés Voltaire ("Si alguna vez ven saltar por la ventana
a un banquero suizo, salten detrás. Seguro que hay algo que ganar").
Un ejemplo de cómo muchos inversores confían en el consejo de Voltaire lo pudimos
ver a principios del pasado mes de Marzo, cuando NH Hoteles
subía en bolsa impulsado por las noticias sobre la toma de participación en la
cadena por parte de Amancio Ortega, el presidente de Inditex.
La fama de avezado empresario del señor Ortega convencía a muchos de que ahí tenía
que haber un buen negocio, y NH subía un 3.47% en una
sesión en la que el Ibex 35 perdió un 0.93%.
La inversión del señor Ortega se hacía de dominio público porque se instrumenta
a través de una SIMCAV, que es el vehículo utilizado habitualmente por quienes
mueven cantidades importantes de dinero (constituirlas requiere de al menos 2,4
millones de euros). Las SIMCAV son "fondos de inversión personalizados", que permiten
dar movimiento a la inversión con claras ventajas fiscales respecto a la inversión
directa en bolsa.
Pero desde el punto de vista del "millonario" las SIMCAV tienen también el inconveniente
de que, con una periodicidad trimestral, han de hacerse públicos una serie de
datos sobre su situación, entre otros la composición de sus inversiones. Y en
la web de la CNMV puede consultarse por ejemplo la composición de las carteras
de 2.241 SIMCAVs, entre otras las participadas por famosos personajes como el
propio Ortega (Alazán Inversiones 2001), Alicia Koplowitz (Morinvest) o Cesar
Alierta, actual presidente de Telefónica (Grupo Arce
de Inversiones).
Actualmente la información disponible es la de cierre del ejercicio 2001; en ella
podemos ver por ejemplo que Amancio Ortega no sólo está presente en NH
Hoteles (aunque ésta es la empresa española con mayor presencia en su cartera),
sino también en Unión Fenosa, Iberdrola,
SCH y BBVA; sin embargo
en estas últimas parece que la cartera se ha cubierto contra posibles pérdidas
a través de derivados, no así en el caso de la cadena hotelera.
En el caso de Alicia Koplowitz hablamos de una cartera mucho más diversificada
que la de Ortega (con inversiones en multitud de empresas españolas cotizadas),
destacando su participación en el BBVA. Y en el caso
de Alierta las grandes apuestas son Altadis (de la
que es antiguo presidente), NH Hoteles y Aldeasa,
además de Ence, Iberia,
Logista, Sol Meliá y Vallehermoso
(resulta curiosa la aparente preferencia por acciones con una relativamente alta
rentabilidad por dividendos, teniendo en cuenta que Telefónica
no los paga).
En cualquier caso sería muy poco prudente basar cualquier decisión de inversión
en la imitación de lo realizado por esta gente, no sólo porque no tienen una varita
mágica para acertar sino también porque es probable que en la mayor parte de los
casos no participen activamente en la gestión de la SIMCAV (que se delega a terceros).
Quizá en este caso la operación más significativa sea la de Amancio Ortega en
NH Hoteles (por su volumen e importancia parece que
ha tenido que contar con su visto bueno directo).
Pero en general estos datos no deberían pasar del ámbito de la pura curiosidad.
Con todo quien esté interesado en la "imitación" de las inversiones de esta gente,
debe saber que en teoría las SIMCAV deben publicar sus informes de composición
de cartera trimestralmente, y dentro del mes inmediatamente posterior al último
trimestre natural (así que en breve deberíamos disponer de nueva información sobre
estas carteras).
Además, una persona que no quisiera tomarse estas molestias en principio podría
comprar en bolsa acciones de las propias SIMCAV, ya que éstas cotizan en el mercado;
por ejemplo la de Amancio Ortega cotiza en el parquet de la Bolsa de Madrid, y
su último precio fue de 1,05 euros (marcado el pasado 9 de abril).
Al margen de las inversiones vía SIMCAVs también hay otros "empresarios de éxito"
con inversiones públicamente conocidas en la bolsa española. Uno de los más famosos
es Juan Abelló (uno de los grandes beneficiados por la venta de Airtel a Vodafone),
que directamente o a través de su participación en Inversiones Ibersuizas o en el Grupo Torreal
está presente en empresas como Picking Pack, C.V.N.E,
Abengoa, Aforasa, Europistas o La
Seda de Barcelona.
En esta última compañía el señor Abelló comparte inversión con una conocida
familia de empresarios, los Lara, dueños del Grupo Planeta y que a través de Inversiones
Hemisferio participan en el capital de La Seda y también de Parques
Reunidos. Y otra famosa familia de empresarios (los March) participan en ACS
y Sogecable a través de Corporación
Financiera Alba.
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