Hace unos días se hablaba en el foro de que Abbey Joseph Cohen (prestigiosa analista
de Goldman Sachs) había revisado al alza su objetivo para la bolsa americana;
y Chicharrex 35, uno de nuestros más prestigiosos
foristas, comentaba que "la Cohen hace lo mismo que cualquier otro analisto: Mira
el índice (o valor), se come un bocata de atún (para inspirarse) y después de
entrar en un profundo trance, propone un precio objetivo que esté un 30% - 40%
por encima de su valor actual."
Aunque en determinadas ocasiones parece que la teoría de Chicharrex podría ser
cierta, en general no puedo estar de acuerdo con ella, y no sólo porque crea que
los analistas prefieren el caviar al atún, también porque pienso que los analistas
hacen un esfuerzo algo más grande a la hora de hablar sobre valoraciones bursátiles.
Eso sí, realmente ese esfuerzo no es necesariamente espectacular: en la mayoría
de los casos se utilizan distintas variaciones de un modelo sencillísimo conocido
como "EYG" (Earnings Yield Gap).
Entre sus distintos usuarios se encuentran personalidades como Alan
Greenspan (presidente de la Reserva Federal Americana) o Ed
Yardeni (jefe de estrategia de Deutsche Bank Alex Brown), y aunque por supuesto
no constituye ningún tipo de varita mágica para la inversión en bolsa sí puede
servir como una brújula para los que creemos en la inversión a largo plazo.
En los siguientes artículos hablamos de cómo funciona
el modelo de valoración del Earnings Yield Gap y señalamos tres maneras distintas
de utilizarlo:
· La que hoy están barajando la mayoría de los analistas
y que podría suponer un precio objetivo para el Ibex 35 de 11.280 puntos (un 40%
por encima del actual).
· La que utiliza el presidente de la Reserva Federal Americana Alan
Greenspan, que presenta un objetivo mucho menos optimista pero por encima
de los niveles actuales.
· La que utiliza Ed Yardeni, que permite saber que
los inversores esperan que los beneficios de las empresas españolas caigan más
de un 5% anual en el largo plazo.
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