El gasto de los españoles en la compra de inmuebles en el extranjero se
duplicó hasta mayo de 2006, y pasó de 412 millones de euros en el
mismo periodo en 2005 a 808 millones este año, mientras que la inversión
extranjera en bienes inmuebles en España descendió un 13,18%, y
alcanzó los 1.962 millones de euros en 2006 frente a los 2.260 millones
en los cinco primeros meses de 2005.
Estos cambios en los flujos inversores están dando lugar a un nuevo modelo
en el que los españoles comienzan a ser potenciales compradores en el extranjero
y España pierde fuerza como destino de inversiones inmobiliarias. Pese
a la desaceleración que se ha producido en el crecimiento del precio de
la vivienda en España durante los últimos meses, la habitual compra
de inmuebles en España por parte de ciudadanos extranjeros, principalmente
en las zonas costeras, se está viendo frenada por los altos precios de
la vivienda.
Asimismo, el buen momento que vive la economía española, con un
crecimiento del PIB del 3,7% en el segundo trimestre de 2006, está permitiendo
una cada vez mayor inversión española en el extranjero en forma
de bienes inmuebles.
Se confirma así la tendencia iniciada en 2005 en ambas partidas, cuando
las compras de viviendas en el extranjero prácticamente se duplicaron y
las inversiones extranjeras en inmuebles en España descendieron un 16,72%.
Más aún, el gasto en la compra de viviendas en el extranjero hasta
mayo de 2006 ya duplica el total desembolsado en todo el 2002 (372 millones de
euros), mientras que en el capítulo de compras de viviendas en España
desde el exterior, la cantidad desembolsada a un mes de completar el primer semestre
de 2006 sólo supone el 32,50% del total invertido en aquel año (6.036
millones de euros).
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